The Holy Hole


Cartas a Marie Arani L´Beauty de Jaime Alterego

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Antonio
Javier Plazas

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Mahanivas Hotel, Kalikut (Calcuta City). Bengal. India
January 13, 2002

Arani

A estas alturas, ya se debe haber posado la mayor parte del polvo que se levantaba desde debajo de las ruedas del bus loco que atentaba contra la lógica de la física, que nos llevaba a 30 pasajeros sufridores hasta Shri Nagar donde tomaría el tren para el "gran agujero negro" conocido como Calcuta, la renombrada por los nacionalistas hindúes como Kalikut. Tan experiencia mística, religiosa como aventura estilo "París Dakar" es viajar por el interior de la India y de postre "disfrutar" de un vagón de segunda sin reserva, atestado de personas que saben que han de ir a algún lugar y venir de algún sitio, porque si no, de otra manera, parecería que sus vidas se detendrían... La India, no es contemplativa, la India se mueve, y lo hace continuamente, como la rueda del nacimiento y muerte que todo buen hindú se precia de querer salir de su torbellino, y esto es paradójico para todo videshi (extranjero) que viene a la India buscando lo que todos alguna vez hemos supuesto y querido creer que se "vendería" en la India por todos los rincones; paz, sosiego, calma, meditación, quietud, silencio...


Me recuerdo lo que me decía el Sr. Cross, amigo de tertulias "Por la paz y la libertad", que a veces comprender lo que pasa aquí en Calcuta es algo así como tratar de venderle biblias a los del Santo Colegio Cardenalicio. Aquí hace falta de todo, religión, política, ateísmo, revolución, crisis... Calcuta esta como dormida, gravitando en un profundo "Hole" y todos a su alrededor temiendo que si se despierta lo haga con contracciones de tanto dolor y espanto que sea como una especie de "Godzilla" de las películas japonesas, que yo veía de pequeno en mi anorado Kyoto y que destruía todo sin remedio a veces sin mala intención, pero es que siendo tan grande, torpe y pesado, que se puede esperar de el si no Kaos...

Con el muy buen Sr. Cross, Javier Plazas, mi hermano de mil aventuras y yo nos enzarzamos en discusiones políticas, que después terminan en "eructos" de "amor divino" y al final de los finales se nos corre el "rimel" de los fundamentalismos-fundamentales.  ¡Alah akbar!, con permiso de Javier, que como buen hinduista convertido, le diría para que no se sienta mal... !Jaya, jaya Mahadev!.

Ahora en un momento de conflicto inminente entre India y Pakistán... habría que gritarles a todos ellos... ¡¡¡SI VIS PACEM PARA BELLUM!!!.Los romanos sabían que había paz cuando gobernaban ellos. Y que había guerra cuando querían gobernar los otros.  Las cosas no han cambiando mucho desde el tiempo de los romanos. Solo que se han perfeccionado las máquinas de matar. En este mundo hay unos que gobiernan y otros que no están conformes con eso. Pero todos quieren la paz. Es decir, todos quieren gobernar. Cuando uno gobierna solo quiere la paz. Pregunta si no a cualquiera que este preparando una guerra. Lo hace por amor a la paz.

¡Hay que miedo que me dan los guardianes de la paz! Además, ahora estoy aquí, en India donde no solo se cuece la guerra en las fronteras de Cachemira, sino en cada barrio, de cada una de las ciudades indias, donde se repite a nivel local lo que pasa a nivel nacional, un continuo "border line" entre musulmanes e hindúes... hay muchas "Indias y Pakistanes" dentro de la Gran Unión India, esto si que corre en desventaja para los hindúes, ya que los fundadores de la patria pakistaní, ya se ocuparon bien ocupados cuando alcanzaron la independencia de provocar con sus matanzas de hindúes, el éxodo de cientos de miles de ellos para así quedarse con un "isthan", un país, puramente islámico.


Mi ensoñada Arani, hoy estoy como Calcuta... soy hoy, un hervidero de ideas que vienen y van por todas las calles de mi ser... y ya metidos en otra cosa, me da a mí que como casi a todos los literatos-paseantes (me gusta la idea de ser ambas cosas) tenemos alguna que otra ideología indeseable. Y como decía el santo párroco: "el que este libre de pecado que tire la primera piedra". Pero, creo que estos ambientes tuyos tan espirituales NO DEBEN SER  el sitio idóneo para echar mitines por la paz y la libertad. Porque ya todos por ahí, los del mundillo de la espiritualidad y la super trascendencia de los que también me invito a querer ser, somos pacifistas o libertarios y menos, tomando partido por algún encanto de "criatura pacifista" al que todos llevamos en nuestro corazón. El que se sienta misionero por la paz no tiene que venir tan lejos como yo estoy, se puede ir a Euskadi a predicar a los de ETA, a Irlanda del Norte a predicar a los del IRA, a Irak a predicarle a Sadam, a los USA a predicarle a... en fin, a los talibanes, etc.

En estas calles atestadas de gentes, creo que si hay muchos santos desconocidos que libran muchas de sus guerras solidarias todos los días... y no lo digo en honor de Teresa, la Madre de Calcuta, si no porque lo estoy viendo desde aquí, desde este Cyber Cafe, en Akbar Road, plagado de jóvenes hindúes que comparten sus rupias con los chats tan de moda ahora como los cines... pero si alguno de nuestros amigos espirituales quiere participar en el "proyecto de paz" de ETA, del IRA, de Sadam, de los talibanes, los partidos neonazis, etc. que coja un avión y se una con esos pacifistas, o también lo puede hacer con Bush y su séquito de próceres globalizadores... la cuestión es tomar partido, ¿o no?...

Ya sé que algunos entienden la paz "como una lucha activa y comprometida".  Y que "abstenerse es algo así como ponerse de parte de la guerra".  Este pensamiento me recordó lo que tuve que decirle a un pacifista, el otro día en el ashram que fundo Rabindranath Tagore: "Yo soy más pacifista que tu.  Porque no parare de hacer la guerra, y derramare toda mi sangre, para exterminar de la tierra a todos los hijos de puta belicistas". ¡Encanto de criatura que soy!, después Javier Plazas mi guru amigo de toda la vida, me dice: "Jaime de uno de estos tus prontos, te da un sincope"

Algunas guerras es que no se acaban nunca.  Los pacifistas no somos otra cosa que gente que se toma un descanso para continuar la guerra con más bríos.  Algo así como recuperar la intendencia, acumular nuevos estocks de munición y armamento, nuevos misiles; recalentar a las masas resfriadas por la molicie y el fornicio; por las telenovelas, los concursos de la tele, los videos porno, etc., para así  inyectarles un nuevo espíritu guerrero y nuevas ansias de conquistar los paraísos perdidos. Parece que no tenemos arreglo, mi esperada Arani L´Beauty. Somos unos pacifistas incorregibles.

Recuerdo hace ya unos años a un postulante que recogía dinero que yo inicialmente creí que era para "el domund", eso que la iglesia convoca desde que yo era pequeño, y que manda a los niños de los colegios católicos a pedir dinero para las misiones por las calles de las ciudades y a cambio de una moneda te daban una estampita pequeña que te la pegaban en la solapa y que si no la llevabas, te hacían sentir insolidario, cuando imaginabas que los ojos de los demás, te decían "TU NO HAS DADO NADA PARA LOS CHINITOS", bueno la cuestión es que el postulante andaluz por cierto, no era de la iglesia, sino de un partido de izquierdas que reclamaba ayuda para la causa revolucionaria y este solidario decía:  "Estoy haciendo una colecta pa'.. e' Salva'or.  Si pue daa algo."  Y mi amigo Bado, el doctor peludo le responde: "¿Qué Salva'or?  No conozco a ningún Salva'or. ¿Qué le pasa al tío ese?"
-- ¡Joer, tío! Pa la guerra 'el Salva'or.
-- ¿Y que se me perdió a mí en la guerra esa?.

Viendo lo insolidario que era el tío le repliqué:  "Mira qu'sos ignorante, tío. ¡Salvador! ¡La guerra del Salvador!  Qué se l'están acabando las balas, ¡joer!  ¿Que mierda guerra van a'ser si se quedan sin balas?"

Y es que hay gente muy ignorante.  Las guerras solo se hacen por amor a la paz.  Solo los belicistas se quedan tumbados viendo la tele mientras los pacifistas se matan los unos a los otros o preparamos la guerra del futuro.

C'est comme ça, les choses de la vie.  Nous sommes rien.

Y si, ansiada Arani, si me quieres abroncar por estar hablándote de política, después de mi primera carta, que era todo amor y magia, te diré que esto no es otra cosa que unos ejercicios de análisis epistemológicos para no deprimirme en el Dirty Holy Hole de Calcuta.

Te añoro en tus caricias Arani, contigo solo soy un osito.

En mi fuego van mis deseos...

Jaime


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