Cartas a Marie Arani L´Beauty de Jaime AlteregoCursos y
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Javier Plazas
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Benares, Uttar Pradesh, India
January 15, 2002
Arani Marie
Estoy cansado, ya no tengo la resistencia de la que antes hacia gala, de poder aguantar
estos duros trenes indios, que ya son en si mismos, un yoga pesado, que cuando no te hace
sentirte fakir, te eleva al rango de la santidad, por la paciencia que has de desarrollar
¡para todo!... ¡ah paciencia!, ¡paciencia!, ¿Como se puede vivir en la India sin
paciencia?
A pesar de mi reserva en vagón de primera, se han sentado ya ni me acuerdo cuantos
pasajeros sin billete, entre apeaderos y apeaderos, de este supuesto tren expreso.
Estoy cansado, me he pasado toda la noche sin dormir, conversando con un chaval, con un
jovenzuelo bengalí, enamorado de Shiva, que va a Benares para hacer el baño sagrado en
las que el siente por la fe de su devoción, aguas puras del mas contaminado río de la
India y después del "snanam", recibir las bendiciones de todos los aspectos
divinos de su amado Shiva en los innumerables templos y templetes de la ciudad dedicada al
Gran Dios de los Vedas.
He quedado mañana con mi amigo bengalí en la librería de Motilal en el Chouk. Me
acuerdo de la última vez que vine aquí con mi guru de andar por casa. Javier es un
comprador visceral de libros de filosofía védica, pues eso, que entramos muy por la
mañana en la tienda y creo que no hemos salido todavía de allí... así que aprovecho
para volver allí por si acaso mi gran amigo esta aún allí, momificado entre el polvo de
los libros de la librería mas interesante del mundo pero también la mas caótica y sucia
de todas. (No te ofendas Javier si lees esto, que te lo digo con cariño, ¿que haría yo
sin ti?)
La paz de Benares es una utopía, que dudo si la hubo alguna vez, ahora ya no sé si hay
mas cines que templos, pero esta es una ciudad sagrada, muy poco, mas bien nada, pacífica
y silenciosa.
Estoy a punto de tirar mis huesos en la cama del "Bella Vista" Hotel. Esta bien
este sitio, limpio y occidental para desintoxicarme un poco de tanta "cosa
india" que me he sometido estos días y que me voy a encontrar intensamente en los
próximos días por las callejuelas de la ciudad santa y que van como marabuntas humanas
derramándose por las asombrosas escalinatas que se bañan en el Ganges.
Aquí abajo en el hall, han puesto una carísima maquinita mitad PC mitad monstruo donde
me conecto a internet, pagando los minutos a dólar. Se que me voy a arruinar y este mes
mi presupuesto estará muy escaso, pero bueno, quizás me llegue un Money Gram de España
y me alivie un poco las jornadas que me esperan, pero es que no quería dejar de pensar en
ti, Marie y la mejor y única manera que se hacerlo, es escribiéndote y contarte estas
menudencias sin importancia, pero que no sabes como me dan de consuelo.
Mientras estaba en el tren, Ramesh desapareció un par de horas, no se que hizo, pero me
permitió dormitar un poquito y como ya sabes lo que te voy a decir, lo que paso es que
llenaste tu todo mi sueño. Fue tremendo, fue intenso, fue bello, pero no me acuerdo
que paso, solo se que se me quedo en el cuerpo un placer y en la mente un bienestar y en
el espíritu una alegría, que ojalá ahora, cuando me duche y me meta en la cama, me
duerma contigo, abrazados en un místico sueño del Yoga...
Te extraño Arani Marie, te hecho de menos y no se como aliviarme este desangelo. ¡Que
cosas pasan en esta vida!, que cuando ya has creído que estabas curado de amores, me
viene este poderoso secuestro de mis sentimientos.
Tengo miedo que se me pase el momento y te esfumes en la línea del horizonte de esa vida
que se que ya no puedo ganar. Pero aun a pesar de mi miedo, voy en tu búsqueda y mañana
invocare a mi Shiva, para que nos haga ver, que este instante alineado con el tiempo y el
destino en extraño acuerdo, no se debe de perder y que tal y como Krishna enseño a
Arjuna, que de todas las virtudes que debían de engalanar a un guerrero, la INTREPIDEZ
OSADA Y ATREVIDA, es la principal y cardinal de todas ellas... ¡¡¡¡Shiva, Shiva,
Shiva!!!!!
Aquí al lado hay un tipo que me esta drogando con el humo de su bidi, ese cigarro que
fuman aquí... creo que estoy empezando a ver una procesión de Semana Santa, pero con
santos hindúes.
Mi niña, me voy a la cama, que me estoy durmiendo encima del teclado... ¿te vienes a mi
room?... Ay que tonto que soy! solo eres un sueño que sueño despierto.
En mi tierra van mis frutos...
Jaime
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