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Niños "genios" adultos prematuros |
Las diferencias sociales y culturales pueden marcar parámetros diferentes de vida en
los jóvenes de hoy en día, pueden enmarcar de manera diferente las oportunidades a las
que uno y otro pueden tener acceso con la llegada de la madurez. Por un lado están los jóvenes más aventajados, algunos con un excelente equipaje
material que les garantiza una libertad mental que les permitirá canalizar todas sus
capacidades hacia su formación profesional. Son los mismos que por tener resueltas sus
necesidades básicas bien podrían darse el lujo de estudiar y ocuparse de su psique y de
su aspecto espiritual. Por otro lado están los menos aventajados que por no tener cubiertas sus necesidades
básicas deben empezar la vida adulta a muy temprana edad, asumir responsabilidades arduas
desde que son apenas niños y se ven obligados a modificar su esquema mental y a canalizar
su creatividad diariamente en la ardua misión de subsistir y colaborar con la
subsistencia de su familia. El circulo de éste segundo grupo es un circulo exacto que se cierra a muy temprana
edad. La mayoría de edad (18 años) los alcanza con un hijo generalmente. Entre esta edad
y los 35 años (en el caso de la máxima supervivencia) se dedican a subsistir con las
primarias herramientas que recopilaron de la calle para intentar sacar de su propio
circulo a sus hijos. Lamentablemente esto es menos común de lo esperado, y el promedio de
vida de estos chicos es cada vez más reducido, el entorno social es casi exacto de un
joven a otro, como si a manera de una especie de genética social fueran víctimas de
alguna clase de gen que no les permite abandonar la misma y repetitiva historia. Sus hijos
a la vez quedan ya de por si marcados y encerrados en el mismo circulo social, señalados
con la macabra genética social de la que un porcentaje muy reducido logra sustraerse. El grupo de los aventajados son a la vez víctimas de otra clase de genética social
que los marca y que los deja a merced de otros, generalmente víctimas de grandes
expectativas de sus padres, algunos son internados en colegios donde se deben exaltar sus
"valores" "capacidades" y "creatividad" en aras de responder
a estas expectativas. Me sigo preguntando cada vez que logro entrevistar uno de esos
niños llamados "genios" para que les ha de servir tanto conocimiento almacenado
en sus cerebros, tanta prematura aventura adulta, si en el fondo de ellos sigue existiendo
ese vacío que los separa de ellos mismos, y el camino por el que avanzan solo les
garantiza medianamente acercarse a sus padres, al menos esa es la esperanza contemplada
por ellos cuando se embarcan en semejante aventura como es la de ser "genios". Tanto en un grupo como en el otro y pese a que los menos aventajados están siendo
actualmente capacitados por diferentes entidades, sigue existiendo un faltante en la
educación de nuestros jóvenes, son educados para ser lo que los adultos esperan de
ellos, y sigue sobresaliendo la ausencia de respeto por lo que ellos deciden ser, más
allá ni siquiera se les consulta lo que realmente quieren ser. Los "genios" no
son en nada distinto esencialmente hablando de los menos aventajados cargados de
prematuras responsabilidades, con horarios apretados, sometidos a arduas disciplinas y a
grandes presiones sociales, a veces me parece ver en ellos perfectos trofeos que sus
padres ostentan por la misión de haberlos traído al mundo. El respeto por el factor humano ha sido descuidado actualmente, y sigue siendo mi
eterna lucha en la educación de los adolescentes, ellos son poseedores de un derecho
fundamental y ese derecho es ante todo ser ellos mismos, ser sus propios seres humanos
enfrentarse a sus propias necesidades y aprender como satisfacerlas, entonces los adultos
que lleguen a ser, serán no solo más promisorios sino personas en constante compromiso
con ellos mismos y por ende con el mundo que habitan. No está muy lejos por suerte la generación que arrojará otra luz a la educación,
donde la acumulación de información le quedará a los discos duros de las computadoras y
donde el cerebro no siga siendo subutilizado con información nada funcional. La difícil
misión de saber escuchar realmente, el actuar desde la consciencia y el protagonizar cada
momento de nuestras vidas intensamente, serán los patrones fundamentales de la nueva
educación en donde el individuo se contacte con su verdadero yo y pueda determinar su
futuro por si mismo y ser dueño del mismo, la manipulación y el control pasarán a ser
parte de una historia mal contada que tuvimos que escuchar durante cientos de años. La
sabiduría predominará y la inteligencia mental será complementada por una majestuosa
inteligencia emocional. Luz Dary Jiménez Monsalve.
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