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Los ilegales un asunto de
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| Siempre que se toca el tema de los ilegales, surge un gran cuestionamiento que tiene que ver con la responsabilidad de esta problemática, si bien la mayoría están orientados a hacer de esta una cuestión social, hay que reconocer que la responsabilidad que cada individuo tiene sobre esta problemática es la que la ha convertido en un fenómeno social y no al contrario. La responsabilidad civil sobre este fenómeno se inicia desde el momento en que se opta por comprar un sueño americano muy bien vendido, aunque no haya con que pagar por él, después esto se convierte en un asunto ético y moral. Vivir en un país en condiciones ilegales y emprender una carrera delictiva adulterando documentos para poder ser un ente social vigente y productivo dentro de esa sociedad, forma parte de la etapa más delicada de la situación, renunciar a la tranquilidad que otorga el ser un individuo social y legalmente establecido en una cultura, es equivalente a arrebatarse así mismos el derecho a la libertad de la que se puede gozar en el país de origen. La libertad entendida como la capacidad de actuar libremente acogidos a todo sentido ético y moral es un tesoro invaluable al que solo le otorgamos valor cuando se nos es arrebatada por transgredir leyes. El limite entre lo honesto y lo deshonesto, entre lo moral y lo ético, entre el bien y el mal, parece disolverse detrás de la persecución de un sueño que muchas veces ni siquiera es propio sino un sueño colectivo en el que se es envuelto en aras de obtener aprobación social. Realmente parece que por días y por meses es sencillo olvidar que se convive con una sentencia de esclavitud, que se ha usurpado una vida que no es propia y que para ello se renuncia a su propia vida, a su propia libertad a su propio derecho de ser entes sociales valiosos en la sociedad a la que pertenecen. Pero el fenómeno ilegal, no esta limitado solamente a quienes conviven con documentación ficticia, también abriga a quienes se valen de toda suerte de ilícitos como falsos matrimonios y solicitud de asilos políticos no justificados. Ambos igualmente amorales. Quienes alegan una situación de peligro inexistente en su país de origen, arrebatan de esta forma la oportunidad a alguien que de verdad lo necesita. Puede ser que resulte sencillo probar con documentación falsa que un asilo político es merecido, puede ser que la "buena suerte" (esta generalmente resulta temporal) les permita disfrutar de ese estatus, pero las semillas que se han sembrado no son las que florecerán de la mejor forma, eso lo sabe cada uno en lo más profundo de su ser, eso es algo innegable para los "asilados ilegales" algo que se hace evidente cada que se miran al espejo y saben que están protegidos por un conjunto de mentiras y que su realidad ha sido construida sobre la credibilidad de un país que ha confiado en ellos. En adelante quien sabe si podrán siquiera confiar en ellos mismos. El aspecto legal de una sociedad, en últimas resulta ser un asunto de
responsabilidad civil, y es justamente gracias al buen ejercicio de esta responsabilidad
como una sociedad puede ser productiva o no. Mientras los países boyantes sigan siendo
socavados con los ardides de la mentira y de la ley del mas vivo, su economía y su
calidad de vida será debilitada, y quienes creen que salieron de un pequeño infierno
para entrar en el cielo, ignoran que solo están construyendo un infierno mas grande. Luz Dary
Jiménez Monsalve. |
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