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La autopista de la vida. |
| Uno de los compromisos más grandes con el que es obligatorio pactar en la vida es con el constante aprendizaje, la permanente tarea de conducir el alma por el sendero evolutivo, a veces así sumergidos en la llamada rutina, podemos desarticularla en aras de no mecanizarnos de tal forma que nos olvidemos de ver el rostro de nuevas oportunidades en el diario vivir. Sumergida en esa cotidianidad a la que es mas sencillo someterse mecanizados, y oponiendo resistencia a convivir amorosamente con el momento presente, intento percatarme de lo que acontece en las carreteras, exactamente en las autopistas de este país. En las llamadas horas pico, de repente los vecinos se empiezan a inquietar, la impaciencia les roba la oportunidad de pactar con su yo superior y de compactarse con el momento, los múltiples compromisos los esperan, y no hay mucho tiempo para formularse preguntas a sí mismo, mucho menos para observar alrededor, aprender y escribir una nueva pagina en el libro de nuestra alma. Entonces veo a mis vecinos iniciar su carrera en la que nunca sé si esta involucrado un ego superior, o una verdadera y urgente necesidad por acudir a la siguiente cita puntual. Hacen uso de toda suerte de peripecias para pasarse los carros que los anteceden, mientras yo esperanzada por un fluir pronto del trafico me mantengo fiel a mi carril, en mi exacta posición, sin entregarle lo que hay de mí a la impaciencia, mientras avanzo en mi carril. Muchas veces sobrepaso a los mismos acróbatas vecinos que han invertido una fuente increíble de energía para llegar al mismo sitio, al que yo llego con un ahorro significativo de energía y solo manteniendo la misma posición. Durante la ardua carrera que emprenden estos
acróbatas, muchos sufren accidentes, se desgastan emocionalmente combatiendo las
emociones que les genera la obstrucción ocasional del paso, los mas favorecidos llegan no
mas temprano que cualquiera de los que éramos sus vecinos, pero llegan agotados a su
meta, extenuados, y poco productivos. |
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© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor) Preguntas, comentarios o referencias: infosaberser@wanadoo.es |