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Los roles sexuales |
LA ENERGÍA SEXUAL Y LOS ROLES. Cada día son más los hombres heterosexuales que se han acercado a la experiencia de
las relaciones homosexuales, y las razones van desde la curiosidad pasando por los
llamados de su propio cuerpo, hasta la prostitución masculina. Sea por la razón que sea, lo cierto si es que este evento puntual ha marcado la
diferencia cultural entre los roles masculino y femenino. Desde el momento en que el
hombre heterosexual asume la pasividad sexual su psique queda marcada y su conducta tiende
con más fuerza a la pasividad, transformando sus patrones de relación de una manera
apenas perceptible materialmente hablando, pero cuyas transformaciones son las causantes
de que la pareja como institución, haya obtenido una modificación tan dramática en las
últimas décadas. Desde ésta óptica a veces vemos una pareja heterosexual bien
constituída materialmente hablando, en donde psíquicamente son dos mujeres esperando
exactamente lo mismo la una de la otra, es decir un hombre. Con esto no aseguro que los Hombres heterosexuales de antes no se hubieran entregado a
experiencias homosexuales esporádicas pero, las exigencias sociales y la presión
cultural por la fuerza y el coraje masculino era superior, Y ellos tenían que cumplir con
una ardua misión gracias a que las mujeres les dejaban el campo de la conquista abierto
con lo cual su papel masculino era visiblemente reforzado. Ahora protagonizamos otros contextos sociales y culturales, la mujer lentamente y en
nombre de la liberación femenina cada día se apodera de más terreno masculino, incluso
le ha asaltado de alguna forma el terreno de la conquista al hombre, le abrevia el terreno
que ha de caminar hasta ella, lo convoca y lo guía unas veces con sutileza, otras con
menos, hasta el sitio que ella desea, y una vez ellos se ven dirigidos hasta ese punto su
poderosa energía masculina emerge, protesta, quiere soltarse y anhela la dama
"débil" aunque solo sea en apariencia, y casi suplicante le pide la pasividad
que le permita a él asumir un rol más activo en la relación de pareja. Los círculos viciosos al respecto pueden ser muchos, se abren y se cierran sin que
podamos llegar a su esencia, a ése núcleo que se gesta e instala en la psique del hombre
cuando desde su sexualidad pretende gobernar su vida. La energía sexual por ser la energía básica que mueve al hombre es infinitamente compleja, marca y determina la conducta y algunas veces hasta la personalidad del ser humano. Por eso asomarse a los abismos que a veces nos presenta la vida sexual puede convertirse bien en la herramienta que nos permitirá vernos a nosotros mismos, o en aquella en la cual nos perdamos hasta no saber quienes somos realmente. Y en ésa pérdida las que primero sufren cambios significativos son las diferentes energías femenina y masculina. Energías fundamentales para la supervivencia del planeta, estando como están presentes en todas las especies vivientes, desde nosotros mismos que albergamos dentro una hembra y un macho. Algunas filosofías abogan por la importancia de mantener en perfecto equilibrio estas dos energías interiormente hablando, pues de ello depende que ese equilibrio se vea reflejado en lo que es el mundo material y visible. |
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© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor) Preguntas, comentarios o referencias: infosaberser@wanadoo.es |