|
Pétalos
del Tantra |
DHYATA: Meditador. Un hombre distinto, que vive un Turya Asta. Se convierte en un hombre que no
es normal. Nuestra conciencia va percibiendo, se va expandiendo. El primer día que
meditas ha nacido un Dhyata, si no sigues habrá muerto. El Tan del Tantra es la meditación. Si no hay meditación, no hay Tantra, no hay Yoga,
no hay nada. Siempre hay un momento idóneo para meditar, en cualquier momento, en
cualquier sitio, aunque sea cinco minutos y eso te dará una actitud meditativa, no sólo
cuando estés haciendo la práctica sino durante todo el día. Y esto te dará luz, un
brillo, una serenidad, una profundidad. La gente no te percibe como uno más, por que no
eres uno más, eres un meditador un Dhyata. No tragarse la vida es fundamental para ser un Dhyata. En un momento saldrá fuego,
parecerá que sois un dragón y en otro momento vendrá un sabio, sereno, que parece
indefenso ante el mundo; tanto que el mundo no tiembla ante el, pero que en realidad, el
no tiembla ante al mundo. El placer se disfruta cuando se saborea, no cuando se acaba. |
|
| Índice de artículos |
© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor) Preguntas, comentarios o referencias: infosaberser@wanadoo.es |