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La
sabiduría que reside en el estómago |
Artículo publicado en "La voz de Galicia", el 29 de abril de 2001. La sabiduría que reside en el estómago El tubo digestivo tiene un sistema nervioso tan complejo que se considera un segundo
cerebro, con sus propios problemas «psicológicos». Los intestinos toman sus propias decisiones y desde principios del siglo XX se sabe que
funcionan incluso cuando se ha cortado la conexión con la cabeza. El interés por estas
habilidades del vientre ha llevado a descubrir en él un complejo sistema nervioso, que se
define como un verdadero cerebro. Lejos de pensar por sí mismo, este órgano sí podría
influir en su hermano del cráneo y afectar a las emociones. El estudio de esta relación
es fundamental para la cura de las enfermedades funcionales digestivas, que en pocos años
han pasado de considerarse dolencias imaginarias a problemas mentales, pero del segundo
cerebro. La medicina moderna se enfrenta al reto de las enfermedades funcionales digestivas, que
afectan al 30% de la población en algún momento de su vida. El resultado, pérdidas
millonarias para las empresas, debido a un absentismo laboral que es difícil de explicar
al jefe. Y es que este tipo de dolencias no se detectan en radiografías y análisis
convencionales. Hasta hace poco se desconocía su causa, pero hoy se sabe que tienen su origen en
alteraciones del sistema nervioso digestivo, según Fernando Azpiroz, jefe de sección de
Función Digestiva del hospital Vall d''Hebrón de Barcelona. Los intestinos están rodeados por un entramado de tantos millones de neuronas que los
científicos hablan de otro cerebro en el vientre. Toda una herejía en los años 80,
cuando Michael D. Gershon, autor del libro El segundo cerebro, formuló esta teoría. Hoy
está aceptada,pero con matices. Azpiroz explica que esta denominación provocativa tiene
sentido por lo sofisticado de un sistema que funciona con autonomía del cerebro del
cráneo y que permite adaptarse a diferentes dietas y a cirugías agresivas. Sin embargo,
el segundo cerebro no es capaz de realizar funciones superiores como pensar y emocionarse.
Es análogo al de las lombrices, que se desplazan con movimientos peristálticos como los
que sirven a los intestinos para transportar los alimentos. El aparato digestivo puede tomar sus propias decisiones cuando siente una presión en
el estómago. Ir más allá y hablar de memoria o aprendizaje del sistema nervioso
digestivo «puede ser correcto en términos fisiológicos, pero no en el sentido
convencional», aclara Azpiroz. Las similitudes entre los dos cerebros del cuerpo humano
fascinan a los científicos, que han descubierto que las neuronas de la barriga son muy
parecidas a las de la cabeza y que también se comunican mediante sustancias
neurotransmisoras como la serotonina. Congreso internacional ¿Desórdenes mentales con origen en el vientre? ¿Y a la inversa? Del vientre a la cabeza circulan nueve veces más mensajes que en
sentido contrario y, según Fernando Azpiroz, los problemas en el cerebro inferior se
reflejan en el superior, pero no está claro que puedan provocar alteraciones
psicológicas importantes. Una vía para curar males «imaginarios» En los últimos años se han descubierto sistemas para controlar los desvaríos del
sistema nervioso digestivo y ya hay algún medicamento para aliviar a unos pacientes que,
como recuerda Fernando Azpiroz, «no son imaginarios».
Comentarios de Carmen S. Villaescusa: En las medicinas orientales se entiende y se conoce que no solo la parte física del
cuerpo es la realidad, sino que sobre todo existe esa fuerza energética que es la que se
manifiesta posteriormente como física. Por eso no es extraño que exista un centro
nervioso en el intestino y que este se relacione tanto con el centro del cerebro. Y es por
la relación entre ellos por lo que en el ayurveda, parte del tratamiento para problemas
intestinales pasa por equilibrar el pensamiento, prácticas meditativas, pensamientos
positivos y equilibrados y a su vez, trabajando con el fortalecimiento del tan a través
del Vyayam. Cuando es el pensamiento el que se encuentra alterado o algo afectado, parte
del tratamiento son ejercicios intestinales, vyayam, fortalecimiento y tratamiento con el
tan. Cuando hay desequilibrios y problemas mentales, muchas veces el intestino esta afectado y de hecho, según los especialistas en medicina del aparato digestivo, la mayor parte de enfermos que tratan se deben a enfermedades intestinales funcionales, no orgánicas, sin afectación física digestiva como tal sino que lo que se altera es la función y esta tiene mucho que ver con los centros nerviosos, tanto del cerebro como del intestino. |
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