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Poderosa
Kali |
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Kali (*) es negra como el ilimitado cielo nocturno, como la noche sin luna ni
estrellas, pero es a la vez que temida, compasiva y protectora. Negra por ser el umbral
que cruza el vacío del espacio interior y exterior. Su negritud esta formada por todos
los colores, porque absorbe todo lo creado, y lo compone, como la brillantez que se
repliega y retorna a la oscuridad. La espiritualidad se une con la conciencia de Kali.
Es importante describir a Kali tal como es conocida en sus representaciones en los
templos y en las pinturas devocionales. Sus tres ojos simbolizan las fuerzas exaltadas del
sol, la luna y el relámpago. Ella lleva en la mano inferior izquierda una cabeza recién
cortada, que representa la ruptura con el ego. En la superior sustenta la espada con la
que destruye dudas y limitaciones dualistas. En sus dos manos derechas esboza gestos
benignos de protección y concesión de deseos. Tiene una larga lengua extendida, que le concede aspecto terrible. Se dice que se trata
de su naturaleza sensual. Pero el aspecto terrible se amplia cuando una guirnalda de
cabezas humanas forman su adorno por todo el cuerpo. Sin embargo las cabezas decapitadas
son los sonidos del alfabeto sánskrito, los mantras que forman su naturaleza divina. Ella es el baluarte de la energía femenina pura, energía kundalini activa, tiene el
poder trascendental del sexo, la sensualidad y la encarnación del amor desenfrenado y
voraz. Kali encarna a la amante sexual, la oscura noche lunar. Todas las mujeres durante
el período oscuro de la luna y durante la menstruación adoptan de forma natural las
cualidades de Kali, que destruye las ilusiones y satisface los deseos. No conoce el miedo,
no regatea en favores. Una mujer que se convierte en Kali arrastra a su hombre mas allá
de las limitaciones mundanales, y lo eleva por encima de todos los convencionalismos, de
tal modo es capaz de unir la tierra con el cielo. En el Tantra, el yoni de la mujer en intensa excitación sexual es el símbolo original
de la Madre Kali. Su yantra es un poderoso símbolo de meditación. El clítoris erecto se
asemeja a la lengua extendida, desafiantemente sensual, y el vello púbico es su
invitación constante. Los olores sexuales, su poder de encantamiento. Le gustan los
perfumes, los contrastes, la actitud activa. Acuclillada sobre Shiva se satisface sexualmente al mismo tiempo que satisface a su
Señor, en su papel activo de iniciadora sexual del amor físico, como amante, prostituta
y sacerdotisa. Se siente complacida cuando el la penetra apasionadamente y su vitalidad
asciende sobre ella en unión tántrica. ¡Siempre se siente complacida con Shiva! Kali se
siente complacida siempre que se la recuerda. NOTA EDITORIAL DEL COORDINADOR: Antonio Javier Plazas (*) Kali, es una de las manifestaciones en las que se expande de acuerdo al Tantra y a
las tradiciones compartidas Shaivitas (del culto al Dios Shiva) y Shaktas (referentes al
culto de la Diosa Shakti), la Diosa consorte de Shiva El Dios de la Conciencia Pura y
miembro de la tríada divina que distribuyen los poderes de Crear (Brahma), Preservar
(Vishnu) y Destruir (Shiva). Kali es el aspecto manifiesto de la Diosa Parvati (La que
mora en las montañas). Kali famosa por su severidad y por su aspecto terrible con
multiples brazos, legua roja amenazante, collares de cráneos y vestimentas hechas de
brazos. Su culto es antiquísimo y mayoritario en el estado de Bengala. Se popularizó en
occidente por ser la representación divina que adoraba en su ejercicio de sacerdote
Ramakrishna Paramahamsa, maestro de Swami Vivekananda (ver sus enseñanzas y vida en
castellano en la Editorial Kier de Argentina).
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