|
El Feng Shui |
Artículo enviado por María Jesús Luján al Foro Gran
Tantra. Os mando un artículo que publicaré el sábado 21 de abril de 2001 en el periódico
Ideal, de Granada. Como me parece bonito e interesante, os lo brindo a todos para que
gustéis del cuidado y armonía en vuestras casas, y en especial a mi amiga Satomi, que no
es china sino japonesa, pero es la persona que conozco que mejor ha entendido el espíritu
del Feng Shui y la que mejor lo aplica, besos a todos,
Apliquemos el feng shui chino para armonizar nuestro hogar Nacido de las penurias de los agricultores chinos hace más de 3.000 años, el feng
shui se popularizó como un medio para aliviar las preocupaciones de la vida moderna. En
1279 d. C. una de tantas escuelas proporcionaba información sobre lugares propicios para
residir o para enterrar a los muertos. El estudio de los edificios en relación con su
entorno se denomina feng shui yang o positivo, pero existe también el feng shui yin o
negativo. Milenios más tarde, la base del feng shui nos ayuda a combatir el estrés y las
tensiones de la vida diaria. Antes conocer la posible aplicación del feng shui a nuestra
vivienda, debemos entender un importante concepto de la filosofía china: el flujo del qi.
Es el flujo de energía que conecta, como una red, al hombre con la tierra y con la
totalidad del cosmos. El qi es la encarnación del yin y el yang. La energía qi que
absorvemos de nuestro entorno condiciona nuestros actos y nuestro estado de ánimo. Un qi
negativo puede invadir las zonas húmedas y oscuras de un viejo edificio y concentrar en
ellas una lúgubre energía. Se cuela a través de puertas y ventanas, por lo que la
ubicación de éstas es sumamente importante, y también es capaz de impregnar lentamente
las paredes. En general, el qi es una fuerza positiva que debe fluir a sus anchas, sin atravesar una
casa en línea recta. Debe desviarse mediante espejos, por un pasillo que conecte la
puerta de entrada con la trasera o por ventanas situadas una frente a la otra. De lo
contrario, es incapaz de transmitir su energía vigorizante y podría incluso expulsarla. Quizás en un futuro no lejano la humanidad pueda plantearse la reconstrucción de las
ciudades y los pueblos de acuerdo al orden natural, la armonía y el equilibrio. Mientras
llega ese día cada uno de nosotros sólo podemos actuar y organizar nuestro hogar para
que sea fuente de salud, fortuna y amor. Por eso podemos aplicar el feng shui a la vida
urbana y moderna, bajo la consideración de que nuestra casa es un ser vivo, con espíritu
y personalidad propia, y una extensión de nosotros mismos, de nuestra economía y nuestro
gusto por el arte. Además, es un reflejo de nuestro estado de ánimo. Por supuesto, un
hogar limpio es más idóneo para la salud física y mental de sus habitantes que un hogar
sucio. Las zonas positivas y negativas Las zonas positivas son las que se encuentran orientadas hacia el sur, el este,
incluidas el sudeste y sudoeste. Las negativas son las orientadas hacia el norte,
afectando las zonas noroeste y noreste. Una zona negativa puede convertirse en positiva si
se encuentra una función adecuada con su posición, y si se eliminan las irregularidades
de construcción o mobiliario que haya dentro de ella. Resulta difícil resumir la gran cantidad de características, virtudes y detalles de
una casa que el feng shui tiene en cuenta para que la energía qi, la armonía, discurra
libremente por sus estancias. De los chinos hemos aprendido que el uso de la brújula nos
puede ayudar enormemente para distribuir los espacios de nuestra vivienda en lugares
positivos, donde pasaremos la mayor parte del tiempo, y podamos neutralizar los negativos.
Podemos utilizar amuletos, que nos defiendan de las energías perturbadoras y de los
espíritus malignos. La cultura del feng shui dice que los espíritus malignos acuden
donde hay enfermedades, en casas construidas con materiales radiactivos o cercanas a
postes de alta tensión, por ejemplo, pero también donde hay malos pensamientos y actos
impíos o de falta de honra. También se habla de las espadas amenazadoras en las casas, constituídas
por los ángulos de los muebles, las aristas de los adornos, los salientes de la
construcción, las formas irregulares y la falta de armonía en la decoración, en los
colores, los espejos en mal estado, o los objetos punzantes. Incluso las mascotas, si no
están debidamente cuidadas y enseñadas, pueden convertirse en espadas que amenacen
nuestra armonía y bienestar. Según los chinos es recomendable poner campanillas, móviles en la puerta de entrada
de la casa y en las puertas principales, así como flores y plantas vivas por toda la
casa, porque refrescan el carácter, atraen amor y romanticismo a nuestra vida y absorven
las malas influencias. Amuletos que sirven de adorno Una luz encendida, en lámpara, vela o incienso, representa al elemento fuego, para que
abra las puertas del espíritu y depure el ambiente. |
|
| Índice de artículos |
© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor) Preguntas, comentarios o referencias: infosaberser@wanadoo.es |