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Coraza, peste emocional, ideología Parte I (Reich IV) |
Artículo enviado por Luis Misa al Foro Gran Tantra. Estaba feliz, nadando en un mar. Había tirado un cable para que mamá me alimentara a través de esa cosa esponjosa que llaman placenta. Tuve que fabricarla porque si no conseguir oxígeno y alimentos hubiera sido muy difícil: este mar es muy chiquito y no me hubiera bastado. Si imaginamos al campo energético del humano que conocemos como si fuera una esfera,
podemos imaginar tres estratos. El más profundo -el núcleo- expresa los valores de
origen, los primarios y los que cabe suponer en un organismo sano con toda su
potencialidad a desplegar. Son el amor, el trabajo y el conocimiento: constituyen la
El humano promedio recibe variadas agresiones relacionadas con la imposibilidad no
genética de desplegar sus cualidades existenciales. La represión de las tendencias
naturales es de rigor en la civilización humana que conocemos, en el modelo de desarrollo
humano Si se agrega a esta lista la escasa calidad de los nutrientes y las cualidades del
medioambiente: alimentos, medios de comunicación, educación, etc., se comprenderá que
el niño en desarrollo Es entonces que se va desarrollando una funcionalidad energética desviada con el
objeto de lograr una defensa adecuada contra la agresión externa. Pero también una
defensa contra los impulsos primarios que ya no pueden vivirse plenamente, una manera de
disminuir el sufrimiento apelando al recurso de sentir menos. La energía derivada en
estos menesteres suele provocar rigideces de todo tipo (psico-biológicas), entre ellas la
contractura crónica Para fines sanitarios, es importante decir que la dificultad o imposibilidad de vivir
de acuerdo a los principios básicos de la vida -los del núcleo- han alentado el
desarrollo de un estrato Pero como esta presentación es inadecuada a los fines sociales -la hipocresía
estándar recita con la boca valores que en la vida real borra con el codo- existe un
tercer estrato, el más externo: la diplomática apariencia que tapa la voracidad con una
sonrisa deslumbrante
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