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Programación humana, política y enfermedad - Parte I (Reich VI) |
Artículo enviado por Luis Misa al Foro Gran Tantra. Si se acepta la existencia de los anillos o segmentos de energía distribuidos entre la cabeza y la pelvis, (que por otra parte los hindúes describen desde la antigüedad con el nombre de chakras) pueden verificarse en ellos bloqueos de todo tipo, investigables desde la clínica somática y psicológica pero también verificables con los sistemas de medición electrónica que utilizamos en electroacupuntura. Estos siete anillos -cuyo valor se obtiene midiendo un punto de acupuntura ubicado en su territorio- tienen valores estadísticos muy disímiles. Su denominación y ubicación (todos están ubicados en la línea media ) es la siguiente:
Los testers electrónicos miden la intensidad de la corriente que circula por los puntos de acupuntura investigados, lo cual nos permite inferir la cantidad de energía correspondiente a cada uno de ellos. El valor se expresa en microamperes, en una escala graduada entre 0 y 200. Una medición tipo de los anillos de una muestra poblacional integrada por 1.884 individuos de clase media, de ambos sexos, variada edad (0-85 años) y patologías, arroja estos valores promedio, expresados en microamperes. Anillo 1 153 El gráfico es sumamente ilustrativo acerca de la idea principal que aquí se desarrolla al igual que el siguiente, obtenido luego de medir 251 puntos de acupuntura distribuidos a lo ancho y lo largo del cuerpo de 30 personas que cumplían los mismos requisitos que en el caso de los anillos. Se ha recortado la información agrupando los promedios en tres grandes zonas: Cabeza (incluye al cuello), Tronco (tórax y abdomen) y Extremidades (superior e inferior).
Estos gráficos son sumamente ilustrativos para verificar el estilo energético-funcional de los hombres que conocemos y de nosotros mismos, salvo contadas excepciones: ¡la mayor parte de nuestra energía está concentrada en la cabeza! Y no se crea que estas mediciones se han realizado exclusivamente en intelectuales: las ocupaciones son variadas en esta muestra, y aunque aquí todo está para discutir (desde el método de medición -que necesita perfeccionarse- hasta la cantidad de observaciones- que requieren mayor extensión social) no puede negarse que tienden a confirmar algunas reflexiones hechas anteriormente: La fantasía acerca del aspecto de los extraterrestres, que muchas veces son presentados con un gran apéndice cefálico y miembros diminutos... ¡es más bien una radiografía energética del hombre actual! (aunque se requieran muchos siglos para que la anatomía se asemeje a la fisiología). Cefalización no implica necesariamente más intelecto y mucho menos racionalidad: estas son cosas muy diferentes y presentadas de manera confusa ya que no se es más inteligente simplemente por tener un exceso de actividad cerebral. El hombre medio funciona con menos corazón que cabeza y con una clara
disminución relativa de los segmentos relacionados con las actividades expresivas. Los
miembros tienen que ver con la acción, el tórax con la identidad y las emociones
comunicativas, la pelvis con las excreciones y la sexualidad. Y casualmente son estos
sectores los que Estas diferencias se hacen comprensibles si se observa la existencia de dos áreas de bloqueo que no permiten un pasaje fluido de la energía a través de todos los anillos: los niveles cervical y diafragmático. Lo cual origina una funcionalidad por bloques, con escasa relación entre ellos y con repercusiones significativas en este proceso de desintegración personal, más grave cuanto más importante es el bloqueo. Consecuencia de todo esto es que se piensa por un lado, se siente por otro y se actúa de diversa manera: ¡tres personas por el precio de una!. Se hace difícil así exigir integridad en los seres humanos, como no sea a través de una moral compulsiva. Si se trata de comprender el funcionamiento social partiendo de estas simples constataciones no se arribará a conclusiones muy diferentes, a pesar de las acusaciones de reduccionismo y simplificación. ¿O no funciona la sociedad de una manera muy parecida o similar? ¿No predomina, acaso, una fuerte tendencia centralizante-cefálica que carece de sentimientos y acciona en el sentido de mantenerse en la cúspide de la pirámide social?. Tampoco hay que engañarse acerca de dos mitos ampliamente difundidos y complementarios: uno es que los poderosos son felices y el otro que los de abajo son buenos y siempre tienen razón. Las cosas no son ni tan simples ni tan fáciles. El continuo juego de oscilaciones
entre las concepciones mecanicistas y místicas, que se retroalimentan y se necesitan
mutuamente explica también la facilidad con la que se puede ser, simultáneamente y sin
cuestionamientos, ferozmente materialista y mansamente creyente: si uno está dividido no
hay problemas en mantener cierta posición con el bloque superior, la Esta visión de los fenómenos humanos permite ponerse a distancia de planteamientos que implican la fácil demagogia o la fundamentación genética de las diferencias, así como también la bien intencionada creencia de que se puede acceder a la felicidad desandando el camino y dedicándose a contar florecitas en medio del campo. Existe, en cambio, un largo proceso de transformación que parece haber empujado al hombre hasta su actual modelo de funcionamiento y que se hace necesario comprender para encontrar una salida a la situación actual, desdichada en el presente y altamente, peligrosa para el porvenir. Es paradójico y hasta cruel que los esclavos hayan cavado su propia fosa depositando en las instituciones que los aprisionan una cantidad tan exorbitante de energía positiva y que ésta, estancada y congestiva, haya devenido en Dor o energía negativa, tanto a nivel individual como social. Sin embargo existe la energía suficiente para revertir este proceso, pero por ahora esta energía se encuentra bloqueada en las actuales creencias y en las instituciones que las custodian con mano de hierro y sin temblores de pulso. FIN Si alguien quiere profundizar en las ideas de Reich puede hacerlo a través de la siguiente bibliografía básica, casi toda publicada en castellano por la editorial argentina Paidos: Análisis del carácter Sobre su obra, para tener una idea del conjunto, aunque muy difícil de encontrar, por encontrarse agotado. Wilhelm Reich. Biografía de una idea. Luigi di Marchi -
Peninsula - 1974 |
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