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El origen de los problemas del mundo |
| Mail enviado por Ricardo Daulah al Foro Gran Tantra. Dios es paz. Dios es amor. Dios es armonía. Dios está en la paz y lo
hallas en tu paz interior, o de un modo muy triste estamos equivocados y no lo conocemos
ni lo percibimos nada todavía. Dios tan sólo puede surgir y vivir en ti a partir de tu
propia paz, como sólo podría manifestarse entre los pueblos a partir de la paz mundial.
Con la paz del mundo, vendría el amor de verdad entre todos, y con este amor llegaría la
armonía capaz de introducirnos de modo permanente en la verdadera realidad de lo divino
en todo y por todas partes. Una persona sólo puede percibir a Dios en su corazón, amigo
lector, cuando le abre paso a través de su cuerpo, su mente y su vida. Tensos
físicamente como nos mantenemos todos a partir de lo durísima que ha sido la evolución
hasta aquí, no es posible comprender a Dios ni percibirlo o presentirlo. Es el hathayoga
la ciencia hindú y tibetana que te enseña a relajar tu cuerpo para que éste se prepare
con tal de abrirte a Dios. Dios, que es el mismo en todas las religiones: esto lo acepta
ya el inteligente como viajero Papa actual, Juan Pablo II, admirador no sólo de los
filósofos orientales, sino concretamente de los textos sagrados de la India, las
enseñanzas de Buda y las obras de Confucio -lo ha informado el diario inglés, London
Daily Telegraph, y se recoge en la página 113 de la hoy exitosa obra, «Más Platón y menos Prozac», del reconocido
filósofo y autor americano, Lou Marinoff-. |
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