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Meditación. |
Escrito por Cristina Morencos Entender la meditación cuando alguien te explica lo que es y sin haberla practicado,
es realmente difícil, si no imposible. Recuerdo cuando yo recibí mis primeras
explicaciones y consejos sobre la meditación la incapacidad que se apoderaba de mí para
asimilarlo, mi mente se empeñaba en confundir la meditación con la reflexión, no
entendía que podía existir el estado de meditación. Cada uno buscamos nuestra propia
forma de asimilar conceptos y vivencias totalmente novedosas. Para mi ha sido muy
importante comprender, a través de la teoria cuántica del "Campo Unificado",
cuál es el estado de meditación. Os intento dar una pequeña explicación esperando que
os sirva de ayuda. Vivimos rodeados de energia, la madre Naturaleza es pura energía (los animales que
cumplen sus acciones, los vegetales creciendo, las tormentas que surgen, los mares y sus
movimientos...) y la "madrasta" Naturaleza: las inundaciones, terremotos,
huracanes... son desmesuradas explosiones de energía. Todos hemos estudiado que la energía no se crea ni se destruye, se transforma, y la
pregunta que surge es ¿existe un remanso de energía, un lugar, un espacio, un
recipiente, un algo desde donde esa energía se lance y se recoja en un ciclo incansable,
como un bucle que exista por sí mismo? La física tiene su gran reto en ese bucle de energia, todos los físicos, los grandes
físicos, tras desmenuzar los átomos y analizarlos con tenacidad, llegan a un punto en el
que no existen leyes "razonadas" que rijan ese estado. El propio Einstain descubrió al mundo que cada átomo del universo, independientemente
de la materia a la que da forma, tiene una potencia ilimitada, y la mecánica cuántica
(la reina indiscutible de la física actual) ha demostrado que todo el universo surge a la
existencia mediante fluctuaciones de un campo unificado de energía e inteligencia,
energía pura e inteligencia pura, en el que existe una vibración que origina la materia,
el destino de la materia así formada es dirigida por la inteligencia pura que forma parte
de ese campo. Los seres humanos, como todo lo demas, somos concentraciones localizadas de energia e
inteligencia en el campo universal. La inteligencia y la energia que fluyen por nuestro
cuerpo son las mismas que gobiernan el universo. De esta forma se puede entender que
nosostros y todo aquello que nos rodea, objetos, luz, pensamiento, sentimientos,
temperatura, ruidos... somos parte de un TODO con el universo. Por ello la física
cuántica dió el nombre de campo unificado a ese remanso de energía e inteligencia. Toda partícula puede divirse en átomos, y éstos en partículas subatómicas, y estas
últimas ya se ha demostrado que no son objetos sólidos y tangibles, son fluctuaciones de
energía que han asumido esa determinada forma material. Einstain dijo que la materia en
realidad, es energía revestida de diferentes formas. Más allá de su forma material, el cuerpo es en realidad un cuerpo de energia
dinámico. Las partículas individuales que forman el cuerpo son vibraciones de energía
dentro del campo universal mayor. Por debajo de nuestro ser material existe lo que podria
llamarse "un cuerpo mecánico cuántico" que es un proceso puro, energia pura e
inteligencia pura. Este cuerpo mecánico cuántico determina, según todo lo anteriormente
expuesto, lo que será el cuerpo material y el equilibrio entre ambos cuerpos, su
armonía, determinará una natureleza sana y una plenitud espiritual. El estado de
meditación se encuentra encontrando el cuerpo mecánico cuántico en el que subyace la
concetración de energia del universo, por eso meditando nos encontramos con el universo
sin encontrar diferencia con el resto, nos encontramos siendo Uno con él, encontramos un
estado de continuidad y de no diferencia. Por eso la meditación no ha de tener un
objetivo a alcanzar, ya que el objetivo ya existe por sí solo, sólo consiste en dejar
que esa energia y esa inteligencia afloren. De nuestra parte, como acto consciente, hemos
de poner, como mínimo, el interés, el esfuerzo (y con ello la constancia), la
inmovilidad y la serenidad necesarias para que la meditacion sea por sí misma. Saludos, Cristina |
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