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Civilización Antigua y el Origen del Combate
Toda criatura viviente posee el instinto de defenderse a sí
mismos contra sus enemigos. Aún el niño más pequeño trata de protegerse a sí mismo
cubriendo su cabeza con sus manos y brazos cuando alguien trata de golpear su cabeza. Esta
reacción involuntaria es una reacción refleja del instinto de la autodefensa.
Consecuentemente, es natural creer que los elementos componentes los cuales hacen que el
arte del karate salga de nuestro instinto, combinando uno por uno en un proceso el cual
comienza con el inicio de la humanidad. Pese a que la tradición de las artes del combate
florecen a través de diferente gente de civilizaciones dispersas, más notablemente entre
la civilización antigua de Asia, Egipto y Turquía.
Pese a que no hay una clara evidencia para indicar fechas de cuándo técnicas como el
karate empezaron a desarrollarse, existe mucha evidencia la cual ofrece claves de cómo
fue el nacimiento de éste arte. Por ejemplo, dibujos de hombres en posiciones como en
karate se muestran en paredes de una antigua tumba Egipcia, la cual data desde hace 5000
años. Otra pieza más reciente de evidencia está contenida en dos pequeños trabajos de
arte babilónicos que datan en algún lugar entre 2000 y 3000 años a.C. Cada uno muestra
las características de técnicas fundamentales de defensa del karate, las cuales
utilizamos hoy en día. Por lo que, las artes de combate como el karate fueron practicadas
en varias civilizaciones antiguas. Mas aún, es probable que los principios detrás del
karate se introdujeron a la India a través de Turquía.
Evidencias sugieren que mucho antes de que se estableciera al Camino de la Seda, hubo
intercambios culturales entre India y Turquía. Pero debe enfatizarse que las artes del
combate, las cuales se introdujeron a la India desde el oriente, estaban aún
rudimentarias, y, que fue realmente en la India y China, donde éstas artes de combate
desarrollaron sus técnicas sofisticadas. Se cree que en la India, el combate de la mano
vacía fueron ampliamente utilizadas por guerreros en un combate tribal mucho antes del
nacimiento del Budismo. En el sur de la India surgió la forma del arte marcial conocida
como "Kalaripayat" (arte marcial Hindú). La significancia del Kalaripayat es
que se asemeja al arte marcial nativa de Okinawa conocida como "te" (mano). Se
dice que el arte de "te" tiene más de mil años de historia. Hay una teoría de
que el arte del Kalaripayt fue estudiado y después introducido a Okinawa por navegantes
que habían viajado al sur de la India en busca de negocios. Se cree que éste arte de
Okinawa de "te" fue más tarde unificado con el arte Chino del "Kempo"
(técnicas de manos vacías) y gradualmente desarrolladas dentro de la forma de arte
marcial del karate.
HISTORIA DEL KARATE DO
El Karate nace en Okinawa, al incorporarse el espíritu del Zen a las técnicas de lucha
que llegaron desde China. El objeto del Karate es diferente al de otras artes marciales:
Mientras que en la mayoría de ellas, lo que se pretende es derrotar al mayor número de
enemigos posible (hiriendo o matándolos: debe recordarse que el origen es absolutamente
marcial), la práctica del Karate busca ante todo el dominio de las técnicas de
autodefensa.
Para explicar breve y claramente cual es la idea, el lema del Kenpo Karate, es
perfectamente aplicable a cualquier estilo y escuela:
"Vengo hacia ti con las manos vacías. No tengo armas, pero, si soy obligado a
defenderme, a defender mis principios o mi honor, si es cuestión de vida o muerte, de
derecho o de injusticia, entonces aquí están mis armas: las manos vacías".
Por supuesto, defensa y ataque no pueden existir separadamente, por lo que para poder
entrenar las técnicas defensivas más avanzadas es necesario practicar también técnicas
ofensivas.
En cierta ocasión, una persona que asistía a una sesión de entrenamiento preguntó:
"Por qué dais tantos golpes de mano y patadas? Siempre había oído decir que el
Karate es ante todo defensivo". "Tiene razón" - le respondió el Maestro-
"pero antes de poder parar un golpe de mano o una patada hay que entenderla, saber
qué es y cómo se hace. Y antes de poder saber si vuestra técnica defensiva es correcta,
debéis probarla contra un golpe de mano o una patada real. Por eso practicamos las
técnicas ofensivas: para perfeccionar nuestras técnicas defensivas".
Además del dominio de las técnicas y el ideal en último término pacifista (nunca
atacar, pero si te atacan, saber defenderte), el Karate está imbuido de una filosofía
que proviene directamente del Budismo Zen.
Aunque la historia se hace un poco larga, y a sabiendas de que a los no iniciados en el
tema, muchos nombres que aparecen les sonarán extraños, se incluirán en este apartado
porque tiene una gran importancia para comprender el espíritu del karate. Nacido de las
frustraciones de un pueblo invadido en más de una ocasión, al cual se le niega el
permiso de usar armas para defenderse, y todo en medio de una época totalmente feudal.
De acuerdo a una vieja anécdota, el Emperador Napoleón se vio admirado, al escuchar de
la existencia de un país del este asiático, que aunque pequeño, era independiente y no
poseía ningún arma.
Localizado al sur de Japón, aquel país, antes llamado el reino de Ryukyus y ahora
conocido como la prefectura de Okinawa, fue el sitio de origen del karate, así como
muchos de sus estilos.
Nadie sabe en qué momento el karate hizo su primera aparición sobre Ryukyus. Hubo dos
ocasiones en la historia de Ryukyus, en las que se prohibieron las armas por edictos
gubernamentales: la primera vez hace más de quinientos años y la segunda vez doscientos
años después. Estas prohibiciones no hicieron otra cosa excepto ayudar al desarrollo del
karate, a través de la evolución de técnicas nativas de defensa.
Se estableció inmediatamente un gobierno no militar. Se editó un estricto edicto que
prohibió cualquier posesión de armas. Por dos siglos se gozó de paz, luego en 1609 se
vieron atacados por Shimazu, gobernadores militares del sur de Kyushu, Japón. Luego de
una gran resistencia, Ryukyu cae en manos de Shimazu.
Nuevamente se prohibieron las armas, esta vez no sólo al pueblo, sino a las clases altas
también. Muchos historiadores están de acuerdo que esta segunda prohibición fue el que
estimuló la creación de medios de autodefensa. sin armas.
Aun así, ya se practicaban algunas formas de combate sin armas antes de la invasión. Ya
que las Ryukyus fueron un estado tributario de China, se dieron periodos de frecuente
contacto con China, por lo que hubiere sido muy natural que el kenpo (lit., "método
del puño") hubiera sido importado a la isla. Elementos de kenpo fueron probablemente
adaptados e incorporados a los estilos de combate local. De esta manera se originaron los
dos precursores del Karate-do, Okinawa-te y To-de.
La historia de las artes marciales en China se remontan a unos 6000 años pero los
registros se hacen más claros desde hace 3000 años. Durante el reinado del Rey Wen en la
dinastía Chou, se sistematizaron los métodos antiguos de lucha.
Sus sistemas se han pasado de generación en generación, a través de discípulos, que
agregaron mejorías y eventualmente alcanzando las técnicas altamente refinadas de la
actualidad.
En este último milenio se evolucionó, gradualmente, hacia dos estilos mayores: Shang Wu
y Shaolin. Ambos estilos, obviamente, tienen sus fuerzas y sus debilidades, y es imposible
decir cuál es mejor.
En China la práctica era muy abierta y por ello su difusión fue muy amplia en la
población general. Eventualmente fueron vistos con orgullo como tradiciones nacionales.
El estilo Shang Wu, fundado por Chang-san Feng, coloca principal énfasis en el poder del
ch'i (ki en japonés).
El Tai Chi, Hsing-i y Pa-kua son buenos ejemplos. En apariencia sus movimientos tienen un
poder explosivo, que aplicados efectivamente pueden fácilmente matar a un hombre.
En el estilo Shaolin se considera a Damo Lao-tsu (Bodhidharma) como su fundador. Coloca
énfasis en la aplicación práctica de técnicas de mano y pies para bloquear y atacar,
junto con técnicas duras-blandas y largas-cortas, es decir, golpeantes cortas y técnicas
cortas percutantes.
El estilo Shaolin de kenpo eventualmente se expandió por toda China y aún es popular en
la actualidad. Cruzó el mar hasta Ryukyus, donde probablemente se fundió con aquellas
formas locales a las que más se parecía.
Con la prohibición de las armas, la práctica de métodos de combate sin armas se vio
rápidamente envuelto en el secreto, pues, comprensiblemente, los locales no querían que
se supiera de la existencia de estos métodos.
La práctica de no revelar los principios de su arte a extranjeros no era sólo
característica del karate; también se dio en kendo y otras artes marciales también.
Pero no existía comparación con las grandes precauciones que se tomaron en Ryukyus,
donde también existió una prohibición de mantener registros escritos. En el periodo
Meiji (1868-1912), cuando ya no existía la necesidad de reserva, la tradición de siglos
de secreto se mantuvo.
Debido a la falta de registros escritos, se sabe virtualmente nada sobre los creadores del
karate y cómo fue transmitido.
Lo que se sabe en la actualidad es gracias a la transmisión oral y por lo mismo es
exasperantemente vaga.
Tratar de generar algo claro es como tratar de agarrar una nube.
Nadie hacía de karate su profesión, por ello se descuidó la tradición histórica.
Aquellos que enseñaban karate, lo hacían debido a interés personal y aquellos que
estudiaban karate, lo hacían sólo porque les gustaba. Cuando el Maestro Funakoshi
estudió bajo la tutela del Maestro Azato, que se consideraba uno de los más grandes
expertos de karate en su tiempo, fue su único estudiante; cuando entrenó con el Maestro
Itosu, habían muy pocos estudiantes. No fue hasta que el Maestro Funakoshi llegó a
Tokyo, que se empezó a utilizar el término karate-do por sus estudiantes y por
él.".
En 1891 ó 1892, según el Maestro Funakoshi, un profesor de escuela comenzó a enseñar
karate a sus alumnos (que en esos días eran de mayor edad). Cuando llegó el tiempo de
reclutamiento para el ejército, se observó inmediatamente que aquellos que entrenaban
karate estaban en mejor estado físico que otros.
Posteriormente el maestro Itosu fue invitado a atender una reunión de directores de
escuela y hacer una demostración con sus estudiantes. Quedaron muy impresionados y
prontamente se incorporó karate en el programa de educación física de dos de las
mayores escuelas secundarias en Okinawa.
En mayo del año 1922, el Ministerio de Educación de Japón realizó la Primera
Exhibición de Atletismo. El Maestro Funakoshi, como presidente de la Asociación de Artes
Marciales Okinawenses, fue invitado a participar y mostrar las artes marciales locales a
Japón (las islas principales). El maestro preparó material y partió a Japón.
Tras la exhibición, se vio forzado a quedarse por todo el interés mostrado inicialmente
por Kano Jigoro, el gran Maestro de judo, ante el cual, junto con cerca de cien judokas,
realizó demostraciones. Este fue el comienzo de una gran cantidad de actividades en
Tokyo, que le impidieron volver a Okinawa por mucho tiempo. Así quedó establecido el
comienzo del Karate-do, creado a través de la fusión de las artes marciales Okinawenses
y la filosofía Budo de las artes marciales japonesas, tales como el kyudo, arte de tiro
con arco, o el kendo.
En lo años posteriores a la llegada del Maestro Funakoshi a Tokyo, se formaron diferentes
estilos, algunos de los cuales fueron introducidos por otros maestros de Okinawa. Cada uno
utilizaba sus propias técnicas, kata y métodos de entrenamiento que eran guardados
celosamente en secreto. La rivalidad entre los grupos fue intensa y la proliferación de
estilos ocasionó que el karate fuese fraccionado en forma muy notoria.
Cada uno de los estilos es una forma de entender un mismo arte marcial. Cada estilo tiene
personalidad propia: unos son más filosóficos y metafísicos, otros se olvidan del
carácter espiritual y buscan sólo el trabajo físico y la fortaleza del cuerpo para
vencer.
Durante la II Guerra Mundial todas las artes Budo fueron controladas por el Budokukai, un
departamento del gobierno encargado de la defensa. Como el karate era considerado como un
arte okinawense y no arte nativo de Japón, no se permitía participar en él, salvo a
través de la sección de judo. Después de la guerra se prohibieron las artes Budo por
las fuerzas de ocupación. Pero, ya que el karate no estaba ligado a la Budokukai, en
1947, se permitió reabrir los clubes de karate.
En 1948, (ó 1949, dependiendo de la fuente) los estudiantes de Funakoshi, los clubes
universitarios y los dojos privados en todo Japón se organizaron oficialmente en la Nihon
Karate Kyokai (Japan Karate Association, JKA) y nombraron al Maestro Funakoshi como su
instructor jefe. Isao Obata, el Director e Kichinosuke Saigo como primer presidente de la
JKA. Masatomo Takagi fue contratado como secretario general; Masatoshi Nakayama como
instructor jefe, para que realizase los entrenamientos diarios en los cuarteles generales;
Kimio Ito fue designado director de administración; y Hidetaka Nishiyama fue nombrado
jefe de la comisión de instrucción.
El Karate (del japonés, 'mano vacía'), arte marcial (sin armas) de autodefensa. en la
que desde posiciones de equilibrio se dirigen o enfocan puñetazos o patadas acompañadas
de respiraciones y gritos especiales. Más que un método de combate el karate hace
hincapié en la autodisciplina, la actitud positiva y los propósitos de elevada moral.
Se enseña profesionalmente a diferentes niveles y con nombres asiáticos como una
habilidad de autodefensa., un deporte competitivo y como ejercicio de estilo libre.
Hasta hace relativamente poco tiempo para la mayoría de las personas la palabra KARATE no
significaba nada, lo cual no debe asombrarnos, si se tiene en cuenta que este nombre se
aplica tan solo desde principios del presente siglo al arte de combate sin armas japonés
que tanta popularidad ha conseguido en muy pocos años.
Además su conocimiento por parte de los Occidentales no tuvo lugar hasta el termino de la
segunda Guerra Mundial, llegando a Europa en la década de los años cincuenta. Incluso
hoy día, para algunos consiste en una forma de combate en la que adoptan posturas
exóticas y se profieren extraños gritos característicos. Otros relacionan el arte con
la extraordinaria habilidad de sus practicantes en el rompimiento de tablas de madera,
piedras, y otros materiales utilizando manos o pies desnudos.
Posiblemente el halo de misterio y exotismo que rodea al Karate se deba a su procedencia
oriental. Los cinco estilos mayores del Japón; los otros son: wado-ryu, gojo-ryu,
shito-ryu, kyukushinkai y Shotokan. Cada uno pone diferente énfasis en técnica,
velocidad y potencia.
El Karate realmente nació de tres métodos diferentes que había en la Isla de Okinawa.
Además cabe destacar que estos tres estilos se desarrollaron a partir de uno solo, el
estilo nativo conocido como TE (mano). Sin embargo, otros estilos fueron desarrollados en
Japón por individuos que viajaron a China para completar su entrenamiento y por haber un
intercambio cultural y económico entre China y Okinawa.
DEFINICIÓN DE KARATE
Karate (del japonés, 'mano vacía'), arte marcial (sin armas) de autodefensa. en la que
desde posiciones de equilibrio se dirigen o enfocan puñetazos o patadas acompañadas de
respiraciones y gritos especiales. Más que un método de combate el karate hace hincapié
en la autodisciplina, la actitud positiva y los propósitos de elevada moral. Los más
grandes Maestros han sostenido siempre que:
"de la misma manera que un espejo claro refleja sin distorsiones, o el tranquilo
valle devuelve los sonidos, igualmente un estudiante de Karate-do debe liberarse de todo
pensamiento egoísta y perverso, pues sólo con una conciencia y mente limpia, podrá él,
o ella, comprender aquello que recibe. Este es otro significado del elemento kara en
Karate".
Otra connotación entregada por ellos es el de humildad y suavidad hacia el exterior,
estos implican un vacío interno de egoísmo, actuar gentil y moderado.
Si ven a alguien que enseña Karate y se comporta de manera prepotente y vanidosa "
No es un Maestro".
Si siempre está presente el "Yo" en todas sus conversaciones y está alabando
constantemente sus condiciones y logros por sobre los demás " No es un
Maestro".
Si siempre está hablando sin escuchar a los demás. " No es un Maestro".
Si posee mal carácter y siempre parece estar de mal humor, no se domina a sí mismo por
lo tanto " No es un Maestro".
Si engaña y no cumple sus compromisos " No es un Maestro".
Si no paga sus deudas, no tiene respeto por los demás ni consigo mismo por lo tanto
" No es un Maestro".
La maestría en las Artes Marciales se demuestra con hechos y no con palabras. El
verdadero Maestro es humilde, alegre, gentil, correcto y enseña con el ejemplo.
La forma elemental del Universo es el vacío (kara) y, por lo tanto, el vacío es en sí
mismo, forma. La forma es vacío y el vacío es forma en sí mismo. Este es otro
significado de kara.
El karate se desarrolló en Japón. Aunque el nombre data de tiempos tan recientes como
1930, las técnicas son muy antiguas y derivan del arte chino del boxeo shaolin del siglo
VI. Se desarrolló después en la isla japonesa de Okinawa alrededor del año 1500, dando
origen al Tang hand, que permitía a los isleños luchar desarmados contra opresores
japoneses armados. En la década de 1920 el Tang hand fue introducido en Japón por
Funakoshi Gichin quien utilizó la palabra karate. El estilo que practicaba fue conocido
como shotokan, ahora uno de los cinco estilos mayores del Japón; los otros son: wado-ryu,
goju-ryu, shito-ryu y kyukushinkai. Cada uno pone diferente énfasis en técnica,
velocidad y potencia.
Karate era una forma de vida: Karate-do (do, significa vía o camino). Gichin Funakoshi,
entonces, combinó las técnicas de Karate con el Budo tradicional (el camino marcial),
poniendo así la esencia del Budo dentro del Karate un camino real de artes marciales.
Budo significa vía marcial y el ideograma de "bu" está formado por un símbolo
chino que significa parar dentro de otro símbolo que representa dos armas (alabardas)
cruzadas, dándose a entender que "bu" significa parar la lucha, detener el
conflicto. En las palabras del maestro Funakoshi: "Ya que Karate es un Budo, este
significado debe ser considerado en gran detención, y los puños no debieren ser usados
desconsideradamente." Con lo anterior debe quedar en claro que Karate-do y Karate
Budo son mucho más que una mera técnica de defensa, de hecho esa definición deja mucho
que desear pues olvida lo esencial, el desarrollo de la interioridad y la búsqueda de la
perfección del carácter, a través del riguroso entrenamiento de las artes marciales
"do" o "Budo".
El karate es parecido al judo y al jujitsu pero refuerza las técnicas de pegar golpes
letales y puñetazos, más que de luchar o derribar a un oponente. Los tres elementos de
velocidad, fuerza y técnica son vitales para los expertos en karate; también son
requisitos importantes la alerta constante, un agudo sentido de la medida del tiempo y el
factor sorpresa.
Se presta gran atención a conocer los puntos más vulnerables del cuerpo humano que
pueden ser atacados por medio de las manos, codos, rodillas o pies, como pueden ser la
cara, el cuello, el plexo solar , la espina dorsal, las ingles, los riñones.... En
competiciones o exhibiciones ordinarias de karate sólo se permite como blanco el área
del cuerpo por encima de la cintura y todos los golpes deben ser amortiguados. Los golpes
más usados son: manos cortantes o 'manos cuchillo', puñetazos con los nudillos, golpes
de aplastamiento, dedos punzantes, golpes de pie frontales, laterales, envolventes,
saltando y pateos. En la lucha actual cualquiera de estos golpes puede ser fatal. La
habilidad de un maestro de karate (sen sei) para partir una tabla o un ladrillo con un
golpe de sus manos desnudas es proverbial.
El entrenamiento de karate endurece las manos y los pies hincándolos en contenedores de
arena, arroz o gravilla y golpeando sacos o costales de arena y tableros especiales de
entrenamiento (makiwara). Son importantes los ejercicios constantes para flexibilizar y
endurecer los músculos del cuerpo. Los ejercicios de respiración profunda son también
útiles porque la exhalación y los gritos repentinos acompañan los golpes directos y
particularmente los finales, también llamados golpes mortales. Tales respiraciones y
gritos ayudan en el ritmo de ataque del karate, concentrando más fuerza en cada golpe o
bloqueo y dando vigor psicológico a la persona mientras que desconcierta al oponente. |