|
Pranayama |
Les envío una primera parte sobre unos apuntes básicos sobre Pranayama, recopilados
de enseñanzas que el Maestro D. Antonio Javier Plazas viene enseñando en
diferentes cursos y actividades por toda España. Espero que disfruten de su lectura y que no dude en preguntar cualquier duda que pueda
surgirles. Sonia Salido PRANAYAMA Definición de Pranayama. Hatha Yoga: Hatha es una palabra sánskrita formada de dos raíces: ha, que
significa «sol», y tha, que significa «luna». Al flujo de la respiración por la fosa
nasal derecha se le llama «respiración solar» y al de la fosa nasal izquierda,
«respiración lunar». La disciplina básica del Hatha Yoga es la regulación de la
respiración, la armonización de sus corrientes positiva (solar) y negativa (lunar) o
masculina y femenina. El Hatha Yoga se puede considerar como una higiene que se dedica a
la purificación de todo el organismo y que tiene amplios beneficios prácticos para la
salud, para el sistema nervioso, las glándulas y los órganos vitales. Pranayama es un palabra sánskrita que está formada por dos raíces: Prana y
Yama. Prana que significa aire vital y Yama que significa doma. Al conocimiento y la doma
del prana manifestado en un individuo se le llama pranayama. Siendo pranayama todos los
ejercicios yóguicos aconsejados en Hatha Yoga que están encaminados a este fin. El prana
puede almacenarse en el cuerpo, especialmente en el plexo solar. Prana. Traduciremos prana como «aliento de vida» en vez de «respiración»
para así indicar su dimensión más amplia. Prana es la fuerza que hay en la respiración
y «la fuerza vital de cada ser». El prana es la fuerza vital que hay dentro y alrededor
de nosotros. Actúa en nuestra respiración, circulación, digestión y demás procesos
del cuerpo y, al mismo tiempo, es la fuerza vital universal que compartimos todos. El aire está muy cargado de prana y también lo encontramos en los alimentos que
ingerimos, en especial los que han madurado al sol. Como el aire es el más vital de todos
los elementos, una mejoría de los métodos de respiración significa un abastecimiento
más rico de prana, o sea, de vida en sí. Existen en el cuerpo concentraciones de prana que se almacenan en el cuerpo. Estas
concentraciones latentes y enroscadas, son fuentes de fuerza fisiológica y psíquica que
se ponen en acción con más facilidad con el pranayama. Esto es lo que ocurre con la
práctica del Kundalini Yoga y del Vyayam. Respiración Defectuosa. La pérdida de un correcto hábito de respirar trae consigo siempre una consecuencia
destructiva para la salud. La corriente sanguínea no se purifica, no se oxigena
debidamente ni se queman tampoco correctamente los alimentos para aportar energía. Esto
puede justificar la fatiga, jaqueca y neurastenia de la vida civilizada. Necesidad de Oxígeno del Hombre. Podemos decir que el oxígeno es nuestro principal alimento. Es imprescindible para el
proceso metabólico del que depende nuestra vitalidad. Con la combustión de los alimentos
se produce energía. Se necesita una aportación de oxígeno grande y constante para la
combustión de los productos alimenticios (oxidación). La cantidad que absorbemos a
través de la piel es insuficiente para satisfacer estas necesidades, por lo que
dependemos del funcionamiento de los músculos y órganos del sistema respiratorio. El Tracto Respiratorio. La respiración yóguica (y sana) utiliza la nariz y no la boca. Los conductos nasales
están revestidos de finos pelillos, que hacen de filtros y retienen polvo y bacterias, y
de membranas mucosas que calientan y humedecen el aire que entra. El Proceso de Respiración. Los músculos que entran en acción para llenar y vaciar los pulmones son los del
diafragma, los de las paredes del pecho y los de las costillas flotantes. El diafragma es
el músculo más fuerte y tiene un movimiento de vaivén hacia arriba y hacia abajo
parecido al de un pistón. Durante la inhalación, se aplana la cúpula del diafragma, presionando hacia abajo las
vísceras que hay debajo y abultando el abdomen cuando se hace una respiración profunda.
Al mismo tiempo, se expande la caja torácica y la presión atmosférica que hay fuera del
cuerpo hace que se llenen los pulmones a través de las fosas nasales (o la boca), la
faringe, la tráquea y los bronquios. Durante la exhalación se produce un retroceso activo. La caja torácica se relaja, los
músculos abdominales se encogen y el diafragma, que había descendido por la presión del
aire que entraba, sube por su propia elasticidad. Durante este proceso, se expulsa el aire
de los pulmones. La exhalación es una liberación de la tensión o expansión. En condiciones normales, los pulmones se inflan y se desinflan. Tienen elasticidad,
pero no son órganos musculares. Su expansión y su contracción depende de los músculos
de la caja torácica y del diafragma. El Aire Residual. El pranayama hace que el aire fresco pueda mezclarse saludablemente con el aire
estático de los pasadizos respiratorios y los pulmones. Deuda de Oxigeno. Se produce una deuda de oxígeno cuando su proporción
en la sangre es inferior a la necesaria. Un indicio familiar de esta situación es el
bostezo. Una forma de estimular la respiración para que sea más profunda consiste en
hacer ejercicios energéticos con los principales músculos del cuerpo (Vyayam,
Danzas...). Otro método consiste en estar quieto de pie o sentado y hacer respiraciones
profundas voluntariamente. Este último es el que se utiliza en el pranayama. Respirar Mejor. ¿Por qué necesitamos aprender a respirar? Las inhibiciones y las represiones morales, sociales, físicas (malas posturas y
centros de tensión muscular) y ambientales (habitaciones mal ventiladas, etc.) destruyen
la capacidad que teníamos de pequeños para hacer respiraciones profundas y sanas. Sin
ser conscientes de ello, el paso de los años va acompañado de un deterioro de la
eficiencia y la eficacia de la respiración. La sociedad occidental propensa a crear
estados de ansiedad y estrés, hace que los músculos respiratorios se contraigan y
acelera la pérdida de movilidad y elasticidad de los músculos de la caja torácica y del
diafragma. La respiración se va haciendo más superficial y más restringida, con lo que
se toma menos aire y menos oxígeno, que es el más vital de todos los alimentos. Con la respiración controlada del Yoga levantarás tu nivel de vitalidad, aclararás
la consciencia, tonificarás el sistema nervioso, darás más brillo a tus ojos, darás
elasticidad a tu forma de andar, te sentirás ágil y optimista y flotarás con el flujo
de la vida, en armonía y serenidad. ¿Es Antinatural una Respiración Controlada de Forma Segura? Las Cuatro Etapas de la Respiración.
Inhalación (Puraka). Es un argumento falso pretender meter demasiado aire en los pulmones, ya que es un
error pensar que, más allá de cierto punto (que es un umbral de comodida fácil de
conseguir), cuanto más aire tomemos más oxígeno absorbemos. Es cierto que tras un breve
período de respiración profunda, se alcanza un punto en el que se toma la cantidad
óptima de oxígeno y lo que exceda de esta cantidad se expulsa con la exhalación. Desde
el punto de vista del Yoga, debemos preocuparnos por otros factores distintos de la
cantidad de aire, sino de la suavidad y la duración de la inhalación y la exhalación, y
las pausas que se producen entre ellas. En una palabra: control. En la práctica del yoga,
es en la quietud de la meditación cuando se necesita la cantidad mínima de aire. Suspensión (Kumbhaka). Cuanto más tiempo se haya practicado respiraciones profundas, más relajado y
tranquilo estarás sentado y con más facilidad se retendrá el aire en los pulmones, o
mejor se hará la pausa con los pulmones vacíos. Si después de la retención, sale el aire con fuerzo y haciendo ruido, es porque has
prolongado demasiado la retención: hay que soltar el aire como una corriente tranquila y
suave por la nariz. Del mismo modo, después de una pausa en vacío, el aire debe empezar
a subir por la nariz sin prisa y con tranquilidad. No impulses los músculos y los
pulmones más de lo que permita cómodamente su capacidad. La facilidad y la comodidad con
que lo haces queda reflejada en la serenidad de la expresión de tu rostro. Exhalación (Rechaka). La psicología del Yoga dice que todas las ideas tienen emociones concomitantes y que
éstas influyen en los procesos respiratorios. Las emociones excitadas producen una
respiración violenta; una respiración suave es indicio de emociones tranquilas. Proporción en Pranayama. Por lo tanto en la práctica de la respiración yóguica, la primera lección es
comenzar con inhalaciones y exhalaciones, manteniendo la proporción 1:2, comenzando con 4
segundos de inhalación y 8 de exhalación. Aumentar lentamente la proporción bajo la
guía de un profesor. Cuando aprendamos este hábito de la inhalación y exhalación, el
siguiente paso es retener la respiración proporcionalmente. De acuerdo con la
respiración yóguica, la proporción entre la inhalación y la retención es de 1:4. La
retención es cuatro veces la inhalación, y la exhalación es solamente dos. La
proporción es: 1:4:2. El mínimo para comenzar es 4 segundos de inhalación, 16 segundos
de retención y 8 segundos de exhalación. Después aumentar a 5.20.10; hasta terminar con
8.32.16. Requisitos para hacer Pranayama.
Condiciones Previas:
|
|
| Índice de artículos |
© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor) Preguntas, comentarios o referencias: infosaberser@wanadoo.es |