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Antonio
Javier Plazas

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OM SHRI SAD GURAVE BAJARANGA DASAYA NAMAHA
SHRI PARAMA PUJA BABA BAJARANGA DASA MAHARAJA
MI DIVINO MAESTRO

Swami Tilak

“¡Hijo mío! No faltan santos y sabios en el Mundo. Solamente faltan hombres. Trata de hacerte un hombre.”

Este fue el consejo dado por un sabio que era tan sencillo, como divino. Resultaba tan fácil acercarse a el, que hasta un niño se encontraba muy bien con él. Era totalmente inconsciente de su grandeza. Podemos aproximarnos a los hombres y adorar a los Dioses, pero no sabemos que tipo de tratamiento podemos dar a uno que es un Dios entre hombres y un hombre entre Dioses.

Unas personas fueron a un alfarero a informarle sobre LA GRAN FIESTA organizada en la memoria del Gran Guru Deva. El pobre artesano fue dentro y volvió con un billete de 50 rupias (500 ptas) y lo colocó en las manos de estas personas. Ellas pensando que quería contribuir sólo con un poco de dinero, le preguntaron, “¿cuánto de esto es para devolverte?”
“¿Qué? ¿Devolver?, exclamó el pobre hombre y prorrumpió en lágrimas.
“¡Que lástima que no tengo más para ofreceros!......No se como debo de mostrarme agradecido con Aquel, que me dió la vida.
Aquellos que recuperan su vida gracias a los conocimientos médicos de Maharajaji, podían ofrecer sus sentimientos a sus pies sagrados; y aquellos que obtuvieron el amor ilimitado de El, podían prorrumpir en llantos.
Pero yo no he encontrado todavía un medio adecuado para postrarme a sus pies. Siempre fui un pobre hombre. Habiendo llegado a los pies sagrados de mi Guru Deva, yo me hice más pobre aún. Encendió en mi corazón un fuego tan fuerte que el resto de mis lágrimas, que habían en mis ojos, desaparecieron.
¡Que lástima que no me he quedado con algunas lágrimas para poder limpiar los sagrados pies del Guru Deva que siempre lloraba por la gente, sin importarle la casta, credo o nacionalidad, ¡tan lleno estaba su corazón de amor y comprensión!”

Yo no pude reirme, tampoco llorar. En mi vida insistentemente suenan las palabras profundísimas de mi Maestro, el Maestro de mi corazón y alma: “Nadie ha visto nunca el fondo del “vientre” de la muerte; Rama y Krishna; Cristo y Moisés, todos los grandes médicos y sabios estan alojados en el estómago insondable del Tiempo”.

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© Antonio Javier Plazas (Todos los derechos reservados por el autor)

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