Sobre lo real, lo irreal y la amenaza de su existencia


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Antonio
Javier Plazas

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La reflexión que les presento parte de una pregunta afirmativa que formuló un señor llamado Aldrin Peñaloza en el Foro de Consciencia de Inter-Planet de México que decía: "Nada real puede ser amenazado, nada irreal existe".

Estas afirmaciones paradójicas siempre se basan en alguna filosofía que sirve de parámetro para el pensamiento. De otra manera entablar una discusión dialéctica simple sin referencias comunes o sin voluntad de aceptación, sería lo único que podría sustituir la base común del entendimiento; y sería ardua cuando no futil.

¿De dónde partimos para establecer la base de lo real?. Cuestionarse ésto tan siquiera sería de antemano querer discutir la evidencia común y casera de todos los días, de que miramos, oímos, gustamos, olemos y tocamos por las ventanas de los sentidos, y éstas dicen claramente que nosotros existimos y que mas allá de nosotros hay existencia; y que por el hecho de existir somos reales y lo que hay mas allá de nosotros existe, y hay realidad en ello.

Después de esto vienen objeciones especulativas pero también atraídas por fenómenos evidentes y cotidianos… ¿desaparecemos cuando dormimos o estamos inconscientes?. Cuando no percibimos por estar distraídos, ¿anulamos alguna realidad, ya sea la nuestra o la que está fuera de nosotros?… y al morir, ¿desaparecemos y desaparece lo externo porque ya no percibimos y por lo tanto no atestiguamos no dando "testimonio" de que "somos" y lo que nos rodea tambien "es"?, o por el contrario, ¿solo desaparecemos nosotros, dejando de ser y por lo tanto no existiendo y siendo irreales, dejando a todo siendo lo que era, existiendo y siendo real?… y por último, llegando más aún a contradecir o querer ir contra la corriente de la percepción, se podría ir a cuestionar la realidad del momento, del instante desde el momento en que sucede en el presente y se percibe por nosotros, ¿es real lo que vemos cuando lo vemos?… y aún un poco mas profundo, ¿es real la imagen que vemos de nosotros mismos cuando la vemos en el espejo?… mas aún todavía… ¿es real lo que siento sobre mi cuando este mismo impulso electroquímico estimula mis sensaciones y me estremece brindándome el pensamiento sensitivo sobre mí mismo?. Otro pensamiento "terrorista" sobre la realidad de nuestra realidad perceptiva… ¿soy el mismo que era cuando tenía 5 años de edad ahora que tengo 50?. Si todo ha cambiado en mí, mi aspecto, mis sentimientos, mis pensamientos, ¿cómo es posible que siga manteniendo mi percepción de ser yo mismo y más si cuando pienso lo que pienso sobre mí mismo es ya pasado?

¿Donde está lo real?, ¿donde lo irreal?… si lo que se percibe es real y lo que se percibe muta, es decir cambia, la misma capacidad de transformarse implica un proceso vulnerable de esa propia realidad, por lo tanto lo real cambia, y el propio tiempo amenaza la propia tangencia y realidad de ella.

Si lo que se percibe cambia, nunca hay estabilidad, permanencia ni identidad dentro de la entidad, por lo tanto nunca "lo que es" llega "a ser" como algo estable salvo en la ínfima fracción del tiempo que no se puede medir ni cuantificar, pero que aún por pequeño que "eso" "es" sea de alguna manera, y ante la evidencia de que nunca "permanece siendo" más allá de ese tiempo, por lo tanto, lo irreal existe dentro de la percepción, fuera de ella en el centro del tiempo, es solo fragmentos de imagenes concatenadas como lo son las imágenes de una película, solo el movimiento las activa y les da "realidad".

Si realidad es aquello que permaneciera constante e inmutable bajo todos los aspectos y circunstancias, entonces lo real no sería amenazado, porque no podría haber nada fuera de su propia entidad, y nada podría tener otra identidad que no fuese ella misma, y ante este caso, lo transitorio, de ser posible, no sería real y por lo tanto llevaría la amenza de "no ser" intrínseca en su condición, es decir sería auto destructiva.

Yo no veo, es decir, percibo, nada estable en mí ni en el exterior a mí, y a pesar de eso veo, percibo, una conexión tal, que me hace ver, es decir percibir, una masa estable de realidad, pero, sí sé, porque lo he visto, es decir, percibido, que todo amenaza mi realidad y la realidad de lo que me rodea, desde una simple maceta al salir de casa, la circulación vial, el aire irrespirable, un virus, el bruto violento, el asesino, la economía, los países ambiciosos, los elementos de la naturaleza, mi alimentación, mis genes… etc., etc…

La realidad que se percibe como realidad sí puede ser amenazada, de hecho es amenazable, y la realidad que se percibe es irreal y, existiendo, no existe como realidad, es decir, es irreal, y no existiendo como realidad estable, es decir, siendo irreal, existe.

Este desarrollo del pensamiento sobre lo real, lo irreal y la amenza de su existencia, está basado en los principios lógicos de la Filosofía Vedanta Advaita (No-dualista), uno de los seis sistemas filosóficos de la tradición que dimana de los Vedas (Hinduismo).

Como siempre, espero sus email con preguntas sobre los temas que se exponen en mi columna y prometo contestar a todos, como lo vengo haciendo a los numerosos amigos que ya me han escrito, no solo con sus palabras de felicitación, sino con sus dudas y questionamientos.

Cordialmente, vuestro,

Antonio Javier.

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